Más de 93,000 bancas de lotería, puntos de venta y/o concesionarias en República Dominicana se inscribieron voluntariamente para ser regularizadas como parte de un ambicioso plan impulsado por el Gobierno en 2022. Sin embargo, tres años después, el proyecto permanece detenido y los altos niveles de informalidad persisten y siguen representando una problemática significativa.
Este plan de regularización fue establecido el 9 de febrero de 2022, mediante el decreto 63-22, en respuesta a la expansión de este modelo de negocio y su importante impacto en la economía dominicana.
Oficialmente, el listado del Ministerio de Hacienda, actualizado al 27 de abril de 2023, menciona 30,931 bancas de lotería registradas hasta el momento del plan y 62,605 acogidas sin oposición, pero se estima que por cada banca registrada, existen entre tres que operan de forma irregular.
Para diciembre del mismo año, la institución identificó al menos 159,344 contribuyentes con algún incumplimiento de declaración y/o pago de obligaciones tributarias, en estatus de omisión, morosidad o cobro coactivo.
Según estimaciones oficiales, si al menos el 80 % de las bancas informales fueran integradas al sistema, las recaudaciones estatales podrían superar los 15,000 millones de pesos anuales, lo que representaría hasta diez veces más de lo que actualmente percibe el Estado por este concepto.
¿Por qué se detuvo el plan?
En una entrevista con Diario Libre, el administrador de la Lotería Nacional, Teófilo «Quico» Tabar, explicó que el proceso no se ha cumplido debido a la falta de acciones por parte del Ministerio de Hacienda, que fue el órgano encargado de dirigirlo.
«El proceso comenzó y fue un éxito, porque se llegaron a inscribir 93,000 bancas que presentaron su declaración jurada… Dependía del ministro de Hacienda, entonces el ministro nunca tomó una decisión. Eso se quedó en el aire», dijo.
En el país hay aproximadamente una banca de lotería o de apuestas deportivas por cada 328 habitantes y la proliferación de más de 15 modalidades de juegos de azar, lo que evidencia la necesidad de mayores controles sobre esta actividad.



