Numerosas familias trabajadoras de La Romana denunciaron la paralización total de un proyecto habitacional de 400 viviendas, una situación que atribuyen a «maniobras judiciales abusivas» derivadas de un proceso de divorcio entre Juan Rafael Llaneza y María Amelia Hazoury.
Según el abogado Dionisio Ortiz, la disputa se originó al incluir indebidamente a la empresa Inmobiliaria Don Juan, promotora del proyecto, en la separación de bienes, a pesar de que la empresa es un patrimonio familiar de más de cien años y ajeno al matrimonio. El jurista señaló que tres instancias judiciales ya han ratificado la independencia de la inmobiliaria en el litigio.
Mientras el pleito se prolonga, las familias afectadas, como la de Gilberto Guerrier y Carmen Rosario (ambos maestros y padres), viven en la incertidumbre, pagando préstamos por viviendas que debieron ser entregadas y en riesgo de quedarse sin hogar. Las copropietarias de la inmobiliaria exigieron que se les permita trabajar y cumplir con los compromisos de entrega.
Fuente: RC Noticias.



