La fiesta deportiva de la Barça Academy Cup Las Américas empezó oficialmente, y el terreno de juego en Ciudad Ecuestre parece una mini Asamblea General: Japón, México, Estados Unidos, Perú, Canadá, Colombia, Venezuela y, por supuesto, República Dominicana, todos listos para dejar el alma (y las rodillas) en la cancha.
Los jóvenes jugadores llegaron con energía olímpica, celebrando, ondeando banderas y posando como futuras estrellas de transfermarkt. Mientras tanto, los padres ejercen su rol tradicional: gritar instrucciones contradictorias y buscar sombra desesperadamente.
El evento confirma lo que ya sabíamos: el turismo deportivo está más vivo que nunca y la República Dominicana sigue posicionándose como punto de encuentro internacional para competencias de alto nivel.
En resumen:
Mucho sol, muchas emociones… y un fin de semana donde el único VAR que importa es “Vamos A Representar”.



