Gobernar no es solo gestionar recursos en tiempos de bonanza, sino asegurar que los servicios públicos esenciales —como salud, educación y energía— nunca se detengan, independientemente de las tensiones políticas o sociales. El artículo sostiene que la legitimidad de un gobierno se mide por su capacidad de respuesta ante escenarios complejos, donde el ciudadano no busca explicaciones técnicas, sino la garantía de que sus derechos fundamentales están protegidos.Bajo la gestión del presidente Luis Abinader, se plantea que la continuidad de estos servicios ha sido una prioridad estratégica para mantener la paz social. En este esquema, la comunicación gubernamental juega un rol crítico: no debe ser utilizada como propaganda, sino como una herramienta de transparencia que reduzca la incertidumbre y proyecte serenidad.
Fuente: Diario Libre



