El primer feminicidio de 2026 en República Dominicana ya tiene al principal sospechoso tras las rejas. José Ramón Montero decidió entregarse a la Policía Nacional luego de haber acabado con la vida de Rosmery Sosa frente a sus hijos. Lo que inicialmente parecía un estallido de violencia aislado tras las fiestas, ha resultado ser el final de un largo calvario de agresiones que la joven madre de 30 años mantuvo en secreto por miedo o lealtad.
Familiares de Rosmery relataron con impotencia cómo ella disfrazaba los moretones y cortadas, asegurando siempre que se trataba de «tropezones». Sin embargo, el historial de celos de Montero terminó de la peor forma posible en la madrugada de este viernes. Ahora, con el agresor bajo custodia y tres niños en la orfandad, la comunidad de Gualey clama por justicia y por un sistema que detecte a tiempo estas señales de auxilio silenciosas que Rosmery no se atrevió a dar en voz alta.
Fuente: Diario Libre



