El gobierno de Groenlandia ha activado un comité de emergencia tras admitir que, aunque improbable, no puede descartar una intervención militar de Estados Unidos. La tensión ha escalado debido a las ambiciones anexionistas de Donald Trump, quien busca el control de la isla por su valor estratégico y mineral. En respuesta, Dinamarca y varios aliados europeos de la OTAN han desplegado tropas en el puerto de Nuuk para blindar la soberanía del territorio. Washington ha reaccionado amenazando con aranceles de hasta el 25% a los países que apoyen la resistencia danesa, mientras la población local sufre un fuerte impacto emocional por la incertidumbre y la propaganda política en redes sociales.
Fuente: Hoy Digital



