«La justicia ya no es un ideal lejano, es una obra en marcha», con estas palabras Luis Henry Molina definió el estado actual de los tribunales en el país. En su discurso de rendición de cuentas, el presidente de la Suprema Corte reveló que la República Dominicana ha logrado lo que parecía imposible: limpiar los archivos de una mora judicial que arrastraba casos desde hace cuatro décadas. Hoy, entrar a un tribunal dominicano significa, en el 90 % de los casos, tener una respuesta en menos de un año.
Acompañado de las principales autoridades del país, Molina enfatizó que este logro es el resultado de una «disciplina de Estado» y del uso de tecnología que permite rastrear cada caso en tiempo real. Aunque reconoció que persisten desafíos en zonas de alta congestión como el Gran Santo Domingo, el magistrado aseguró que el sistema es hoy «un puente seguro» para el ciudadano. El reto ahora es sostener esta eficiencia y evitar que los archivos vuelvan a llenarse de polvo y olvido.
Fuente: Listín Diario



