La OEA, la Unión Europea y potencias como Alemania, España y Francia han manifestado su profunda preocupación por la inestabilidad política en Haití. La tensión escaló luego de que cinco de los siete miembros del Consejo Presidencial de Transición (CPT) solicitaran la destitución del primer ministro, Alix Didier Fils-Aimé.
La comunidad internacional advierte que un cambio en la jefatura del Gobierno, a solo días de que venza el mandato del CPT el 7 de febrero, pondría en grave peligro los avances logrados por las fuerzas de seguridad contra las bandas criminales y obstaculizaría el retorno a la democracia.
Fuente: Diario Libre



