El reportaje destaca cómo la figura de la Virgen María permea la cultura y la geografía de Santo Domingo, reflejándose en la enorme cantidad de calles, templos y escuelas que llevan su nombre. El padre Juan Rodríguez Castro explica que esta devoción nació con la Conquista, siendo la República Dominicana el lugar donde se rezó el primer Ave María y se erigió el primer santuario mariano de América. El texto resalta que la advocación de la Altagracia ha sido un pilar en la evangelización y unidad del pueblo dominicano. Curiosamente, la nota menciona que muchas calles nombradas en su honor, como la antigua «Corazón de María» en el ensanche Naco, han surgido por aclamación popular, aunque algunas hayan desaparecido del registro municipal actual.
Fuente: Hoy Digitalre



