Dos nuevos estudios basados en datos de más de 135,000 adultos confirman que no se necesitan cambios extremos para vivir más. Según la investigación, añadir apenas 5 minutos diarios de actividad física moderada (como caminar a 5 km/h) se asocia con una reducción del 10% en la mortalidad general. Si ese tiempo se incrementa a 10 minutos, el beneficio sube al 15%.
El informe también destaca el poder de la «combinación saludable»: mejorar ligeramente el sueño (5 minutos extra), la actividad física (2 minutos más) y la dieta (media ración más de vegetales) puede otorgar un año más de vida a quienes tienen peores hábitos. Para quienes logran un equilibrio óptimo —dormir 7-8 horas, hacer 40 minutos de ejercicio y comer sano—, la esperanza de vida adicional podría superar los 9 años.
Fuente: Hoy Digital



