Cuba atraviesa una de las crisis energéticas y económicas más severas de su historia reciente debido al endurecimiento de la presión de Estados Unidos. La falta crítica de queroseno ha provocado que las aerolíneas rusas (Rossiya y Nordwind) y cuatro compañías canadienses suspendan sus vuelos hacia la isla, tras la incapacidad de los aeropuertos cubanos para suministrar combustible.
A este aislamiento aéreo se suman apagones récord, un racionamiento estricto de gasolina y una devaluación del peso cubano que ha tocado mínimos históricos. El impacto es calificado como «desastroso» para el sector turístico, que ya enfrentaba dificultades operativas por el estrangulamiento energético.
Fuente: Diario Libre



