El supervisor de la DEA en República Dominicana, Melitón Cordero, fue arrestado por agentes del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) tras descubrirse un presunto esquema de abuso en el programa de visas para informantes confidenciales.
Según las investigaciones, Cordero habría utilizado su cargo para facilitar el ingreso a EE. UU. de extranjeros vinculados al crimen organizado que normalmente serían inadmisibles. Ante la gravedad del caso, la embajadora Leah F. Campos anunció el cierre «hasta nuevo aviso» de la oficina de la DEA en el país, calificando los hechos como una «violación repugnante de la confianza pública». Aunque la oficina física está cerrada por investigación interna, el Gobierno estadounidense y el canciller dominicano, Roberto Álvarez, aclararon que la cooperación operativa contra el narcotráfico continúa y que el escándalo no involucra a funcionarios locales.
Fuente: Hoy Digital



