Cuba sufrió este lunes una «desconexión total» de su sistema eléctrico, dejando a oscuras a toda la isla por tercera vez en cuatro meses. La red, descrita por expertos como obsoleta y carente de mantenimiento, colapsó ante la falta de combustible tras el cese de envíos desde Venezuela (luego de la captura de Nicolás Maduro en enero).
Mientras el servicio apenas se restablece para un 5% en La Habana, el panorama político se agrava: el presidente estadounidense Donald Trump afirmó que sería un «honor tomar Cuba» y la Casa Blanca condiciona el levantamiento de sanciones a la dimisión de Miguel Díaz-Canel y la liberación de presos políticos. En un intento desesperado por captar divisas, el gobierno cubano ha anunciado que permitirá a los emigrados invertir en empresas privadas y comprar propiedades.
Fuente: Hoy Digital



