El Residencial Don Honorio, concebido en los años 70 como un retiro armonioso con la naturaleza, lucha hoy por salvar su área verde de entre 4,500 y 20,000 metros cuadrados. Lo que originalmente fue diseñado como un pulmón ecológico, actualmente enfrenta deterioro, contaminación y abandono.
Los vecinos, encabezados por Bolívar Castillo, denuncian que este espacio —hábitat de aves, reptiles y frondosos árboles tropicales— es vital para la salud física y mental de una comunidad que se ve rodeada por torres de apartamentos y el ruido de la autopista. La junta de vecinos busca transformar este terreno en un parque digno, seguro y funcional antes de que el crecimiento urbano termine por sepultarlo.
Fuente: Diario Libre



