Al recibir su estatuilla como productora del Espectáculo del Año, Aidita Selman aprovechó la presencia de la prensa para soltar una «bomba»: todavía debe dos millones y medio de pesos a los suplidores que trabajaron en el montaje del homenaje al fallecido merenguero Rubby Pérez. Selman explicó que el pago depende de la venta de unas propiedades que «no terminan de venderse», lo que la ha obligado a tomar préstamos personales para ir saldando compromisos poco a poco.
Con notable tristeza, la productora confesó que los premios «le pesan más que el metal», debido a la carga emocional de no poder cumplir con quienes trabajaron en el show y el dolor por la trágica forma en que murió Rubby Pérez el año pasado.
Fuente: Hoy Digital



