La Directora General de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala, alertó que la persistencia del conflicto en Oriente Medio constituye una amenaza grave para la seguridad alimentaria mundial.
El principal canal de transmisión de esta crisis es el encarecimiento de la energía, que impacta directamente en la producción y transporte de fertilizantes.
Según la alta funcionaria, si los agricultores enfrentan costos inasumibles para estos insumos, optarán por cultivar menos o elegir cosechas de menor rendimiento, lo que reducirá la oferta global de alimentos y disparará los precios al consumidor. Okonjo-Iweala hizo un llamado urgente a las naciones para mantener las cadenas de suministro abiertas y evitar el proteccionismo alimentario.
Fuente: Diario Libre



