La guerra en Oriente Medio ha provocado un terremoto económico en la apertura de los mercados este lunes. Los precios del petróleo se dispararon hasta un 30%, alcanzando brevemente los US$119.48 por barril, impulsados por el temor a una interrupción masiva del suministro. Paralelamente, las bolsas de valores sufrieron caídas drásticas: Seúl lideró las pérdidas con un desplome del 5.96%, seguida de Tokio y las principales plazas europeas.
Ante la incertidumbre, los inversionistas han corrido hacia el dólar estadounidense como activo refugio, lo que presagia una semana de alta tensión inflacionaria para países importadores de crudo como la República Dominicana.
Fuente: Diario Libre



