El fiscal Víctor Manuel Mejía informó que los análisis técnicos confirmaron que el casquillo hallado en la escena donde murió el empresario Antonio Jiménez López coincide con la pistola ocupada al imputado Jesús Ramiro Fernández. El empresario fue encontrado en septiembre de 2025 dentro de un vehículo con un disparo en la cabeza.
Por su parte, la defensa de Fernández, encabezada por el abogado Wilson Filpo, alegó que su cliente tenía el arma en calidad de préstamo para protegerse de supuestas amenazas de delincuentes. El propietario legal del arma sería Lorenzo Osoria López, quien también está procesado en el expediente junto a la esposa de la víctima, Patria Eridania Gómez Jiménez, y otros tres implicados. La defensa insiste en que la responsabilidad penal es individual y que poseer el arma no implica necesariamente haber cometido el asesinato.
Fuente: Diario Libre



