El Ministerio de Sanidad de Rusia actualizó sus protocolos de salud reproductiva, estableciendo que las mujeres que manifiesten no querer tener hijos durante sus chequeos anuales deben ser remitidas a un psicólogo clínico. Esta recomendación, que forma parte de un cuestionario de 61 preguntas, busca fomentar una «actitud positiva» hacia la maternidad y prevenir el aborto.
Llama la atención que la medida no aplica para los hombres, quienes responden un cuestionario más corto y a quienes no se les sugiere terapia si expresan no querer descendencia. Según las autoridades de la Duma Estatal, esto es una muestra de «preocupación» por la mujer, sugiriendo que la falta de deseo maternal podría derivar de problemas en sus relaciones o traumas personales. La iniciativa se suma a la ley de 2024 que prohíbe la propaganda de la ideología childfree y a las crecientes presiones sobre clínicas privadas para eliminar licencias de aborto.
Fuente: Hoy Digital



