La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha confirmado una tendencia alarmante: 2024 fue el año más cálido de la historia, seguido muy de cerca por 2025. El clima actual se describe como «descompensado», con un 70% de probabilidades de que sigamos superando el límite crítico de 1.5 °C establecido en el Acuerdo de París.
Esta subida de temperatura no es solo un número; se traduce en fenómenos más potentes y frecuentes, como las sequías extremas, incendios voraces y las inundaciones que estamos viendo esta semana en nuestra propia región.
El economista Nicholas Stern y el secretario Simon Stiell coinciden en que la transición energética no es solo un tema romántico de «salvar árboles», sino una cuestión de seguridad nacional y soberanía económica. Dejar de depender del petróleo significa dejar de estar a merced de los conflictos internacionales que disparan los precios de la canasta básica.
Fuente: Hoy Digital



