Las autoridades de aduanas del aeropuerto internacional de Colombo interceptaron a un grupo de 22 monjes budistas procedentes de Tailandia con un cargamento de 112 kilogramos de estupefacientes (cannabis Kush y hachís). El valor de la mercancía se estima en unos 3.6 millones de dólares.
La operación fue posible gracias a un soplo de inteligencia que permitió a la Oficina de Narcóticos de la Policía (PNB) detener al grupo apenas aterrizaron. La droga estaba meticulosamente empaquetada en bolsas ocultas en dobles fondos de sus maletas; cada monje transportaba aproximadamente cinco kilos de material vegetal.
Las investigaciones preliminares son sorprendentes: tres monjes de un templo local habrían sido los coordinadores, reclutando a los otros 19 participantes mediante redes sociales. El uso de la túnica azafrán, símbolo de respeto y paz en la cultura budista, fue presumiblemente utilizado como un disfraz de impunidad para evadir los controles de seguridad habituales, una táctica que falló gracias a la información confidencial de la policía.
Fuente: RC Noticias



