A pesar de no comprar petróleo directamente a las naciones en conflicto, la República Dominicana sufre el «efecto espejo» de los precios internacionales. La amenaza de Donald Trump sobre el Estrecho de Ormuz presiona al alza el costo de la generación eléctrica, el transporte y los subsidios que el Estado debe otorgar para que la gasolina no suba de precio localmente.
En 2025, el país gastó la astronómica cifra de US$4,685.63 millones en importar hidrocarburos. Consumimos unos 150,000 barriles diarios para mantener la economía a flote. Ante este panorama, el presidente Luis Abinader ha convocado a un «gran consenso nacional», advirtiendo que, aunque la crisis no depende de nosotros, sus efectos sí golpearán la estabilidad dominicana si no se toman medidas urgentes de mitigación.
Fuente: Diario Libre



