El sistema de educación superior dominicano, compuesto por más de 21,000 docentes, se sostiene sobre una estructura de contratación sumamente frágil. Según datos del Mescyt, el 66.2 % de los profesores universitarios trabaja bajo la modalidad de pago por asignatura o por hora, lo que significa que solo cobran por el tiempo frente a los alumnos, dejando fuera de la remuneración horas de planificación, corrección de exámenes e investigación.
La situación es tan aguda que solo el 8.53 % de los docentes cuenta con un contrato a tiempo completo, y un ínfimo 0.56 % se dedica exclusivamente a la enseñanza. Esta dinámica obliga a los maestros a asumir múltiples empleos en distintas instituciones, provocando un agotamiento crónico que está empujando a muchos profesionales a abandonar las aulas, afectando directamente la calidad educativa del país.
Fuente: Diario Libre



