Un alarmante informe de la Junta de Vigilancia de la Preparación Mundial, organismo adscrito a la Organización Mundial de la Salud (OMS), advirtió que la fragmentación geopolítica, la desconfianza entre naciones y la falta de inversión financiera han provocado un retroceso en la capacidad de respuesta global ante emergencias sanitarias.
El documento, titulado «Un mundo al borde del abismo: prioridades para un futuro resiliente frente a las pandemias«, señala que las lecciones de crisis previas como el ébola o el COVID-19 no han sido asimiladas adecuadamente, lo que sitúa al planeta en una posición de vulnerabilidad extrema frente a brotes infecciosos que, por el contrario, son cada vez más frecuentes y agresivos. Entre los fallos más críticos, el informe denuncia que la inequidad en el acceso a herramientas médicas ha empeorado, citando como ejemplo que las vacunas contra el Mpox (viruela símica) tardaron hasta dos años en llegar a los países de bajos ingresos.
Presentado de manera muy oportuna en el marco de la 79.ª Asamblea Mundial de la Salud —organismo que actualmente preside de forma histórica el ministro de Salud Pública dominicano, Víctor Atallah—, el estudio propone tres acciones urgentes para revertir esta tendencia. Primero, el establecimiento de un sistema independiente para el monitoreo de riesgos biológicos; la firma de un acuerdo internacional que garantice el acceso equitativo a vacunas y tratamientos; y tercero, asegurar el financiamiento sostenible para la prevención temprana.
Las copresidentas del organismo, Kolinda Grabar-Kitarovic y Joy Phumaphi, enfatizaron que las soluciones técnicas existen, pero que el verdadero desafío actual no es científico, sino una prueba de liderazgo político, confianza mutua y equidad distributiva para evitar daños humanos y económicos aún mayores que los vividos en el pasado reciente.
Fuente: Diario Libre



