La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) instauró el 25 de mayo como el Día Mundial del Fútbol (Resolución A/RES/78/281), conmemorando el centenario del primer torneo internacional con participación global en los Juegos Olímpicos de París 1924. Con esta fecha, la ONU y la FIFA buscan consolidar al balompié como una plataforma universal para la paz, la inclusión social, la tolerancia y el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), instando a los países miembros a promoverlo en las escuelas y comunidades como un pilar de salud colectiva.
En el plano médico, diversas investigaciones científicas han venido a mitigar la preocupación de los padres por las lesiones, demostrando que el fútbol aporta beneficios críticos durante la etapa de crecimiento. Estudios recientes confirman que los niños y adolescentes que practican este deporte desarrollan huesos significativamente más grandes, fuertes y densos —especialmente en la pelvis y las piernas— en comparación con jóvenes sedentarios o que practican disciplinas sin impacto, como la natación.
Esta ganancia de masa ósea en la etapa de desarrollo resulta clave para combatir a largo plazo la osteoporosis, conocida como «la epidemia silenciosa», y sus beneficios estructurales se mantienen estables de forma independiente a factores externos como la nutrición.
Fuente: Hoy Digital



