Los abogados Ramón Emilio Núñez y Miguel Valerio, representantes de los hermanos Espaillat, expresaron ante el juez Raymundo Mejía que el escenario ideal para «hacer emerger la verdad» es el juicio de fondo. Según la defensa, la etapa preliminar actual no permite un debate contradictorio lo suficientemente profundo para desestimar las pruebas del Ministerio Público, por lo que prefieren llevar la batalla legal al siguiente nivel.
La defensa busca rebatir la calificación de homicidio voluntario que pesa sobre los imputados, argumentando que lo ocurrido fue un accidente estructural imprevisible y no un acto con intención criminal.
Fuente: Diario Libre



