Treinta años después del asesinato de José Rafael Llenas Aybar, un crimen que marcó un antes y un después en la psiquis colectiva dominicana, el debate sobre la posible reinserción de sus responsables vuelve al centro de la opinión pública.
El psiquiatra José Miguel Gómez advierte que, aunque el sistema carcelario dominicano certifica una supuesta rehabilitación basada en el buen comportamiento y la labor educativa de los internos, la ciencia psiquiátrica mantiene profundas reservas. Según Gómez, gran parte de la academia sostiene que un individuo diagnosticado con un trastorno antisocial de la personalidad (psicopatía) posee una estructura cerebral incapaz de generar empatía, compasión o arrepentimiento real.
Mientras los condenados se preparan para cumplir su pena máxima de 30 años y recuperar la libertad, la sociedad dominicana exige garantías de que la «frialdad e indiferencia» diagnosticadas originalmente no representen un peligro latente, dejando en manos del tiempo la respuesta a si un psicópata puede realmente transformarse o si solo aprendió a adaptarse al sistema para salir de él.
Fuente: Hoy Digital



