La crisis energética en Cuba ha alcanzado niveles alarmantes. Las autoridades estiman que este viernes el suministro eléctrico se reducirá, en promedio, a apenas un par de horas para sus 9.7 millones de habitantes. El déficit proyectado provocará que el mayor corte programado de la jornada afecte de manera simultánea al 65 % del territorio nacional.
Esta situación agrava un escenario crítico que se prolonga desde hace dos años. El panorama se ha recrudecido significativamente desde enero de 2026 debido al asedio petrolero impuesto por los Estados Unidos. Dicho bloqueo ha provocado una paralización casi absoluta de la economía isleña y ha desatado fuertes oleadas de descontento social, manifestadas en cacerolazos, quemas de basura y protestas pacíficas callejeras, principalmente en La Habana.
La Unión Eléctrica (UNE), entidad adscrita al Ministerio de Energía y Minas (Minem), presentó un balance técnico que refleja la inviabilidad operativa del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) para cubrir las horas pico de la tarde-noche:
Demanda máxima estimada: 3,050 megavatios (MW).
Capacidad de generación disponible: 1,090 megavatios (MW).
Déficit del sistema: 1,960 MW.
Afectación programada (desconexión forzosa): Alcanzará los 1,990 MW con el fin de evitar un colapso general desordenado.
La crisis se agudizó tras confirmarse que la central termoeléctrica Antonio Guiteras, la infraestructura de generación más grande de Cuba, volvió a salir del sistema debido a una falla técnica. Esta salida representa su quinta avería en las últimas cinco semanas y la undécima en lo que va del año 2026.
Con este evento, el país reporta 7 de sus 16 unidades de generación fuera de servicio por mantenimiento o roturas estructurales. La obsolescencia y la profunda falta de inversión económica provocan que estas plantas sufran desperfectos constantemente.
Fuente: Hoy Digital



