Durante una solemne celebración eucarística en la Basílica de la Sagrada Familia en Barcelona, el Papa León XIV pronunció uno de los discursos más contundentes de su pontificado, centrado en la urgencia de construir una cultura de paz global.
Ante miles de fieles congregados con motivo de la histórica bendición de la Torre de Jesucristo —un proyecto arquitectónico iniciado hace 144 años por Antoni Gaudí—, el Santo Padre recordó que el auténtico cristianismo es incompatible con la violencia, el egoísmo y la indiferencia. En su homilía, el Pontífice enfatizó que no se puede profesar la fe y al mismo tiempo respaldar los conflictos armados o dar la espalda al dolor de los inocentes, asegurando que ninguna ideología, interés económico o ambición política justifica el sufrimiento de los pueblos.
El mensaje del Sucesor de Pedro trascendió las fronteras religiosas para convertirse en un manifiesto político y moral ante el actual panorama internacional, fuertemente sacudido por las guerras, el hambre y los desplazamientos forzados.
León XIV insistió en que la paz no es una utopía inalcanzable, sino una responsabilidad colectiva que comienza en el corazón de cada individuo y se proyecta hacia las naciones mediante el diálogo y el respeto mutuo. Asimismo, exhortó a los gobernantes y a los ciudadanos a tender puentes en lugar de levantar muros. En respuesta a este llamado, el Congreso Hispanoamericano de Prensa y el Congreso Mundial de Prensa manifestaron su total respaldo a las palabras del Papa, instando a periodistas, escritores y educadores de todo el mundo a sumarse a este compromiso social para frenar la escalada bélica mundial y defender la dignidad humana.
Fuente: RC Noticia
