Un reciente operativo de fiscalización ejecutado por el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) en coordinación con los organismos de seguridad del Estado puso en evidencia la urgente necesidad de implementar controles rigurosos en las paradas de motoconchos que operan en el país. En una nación donde el parque vehicular de motocicletas supera los 3 millones 500 mil unidades, la falta de regulación ha convertido estos espacios en focos de desorden urbano y vulnerabilidad delictiva.
La facilidad con la que una persona puede adquirir un chaleco y establecerse de manera informal en una intersección vial genera un escenario de alto riesgo para los usuarios, especialmente al caer el sol.
De acuerdo con el testimonio anónimo de un veterano motoconchista del municipio Santo Domingo Oeste, la dinámica del sector cambia drásticamente en horarios nocturnos:
Pérdida de control: Durante las noches y madrugadas, cientos de ciudadanos extranjeros de nacionalidad haitiana toman de forma improvisada el control de diversas paradas.
Pantalla delictiva: Numerosos individuos aprovechan la ausencia de fiscalización y las debilidades del sistema para utilizar el oficio de motoconchista como una fachada para cometer asaltos y actos delictivos.
Falta de fiscalización: Los conductores regulados y tradicionales denuncian que no existen mecanismos efectivos por parte del Estado para garantizar la seguridad de los ciudadanos que retornan a sus hogares en horas de la madrugada.
Durante el desarrollo de las intervenciones, las autoridades de seguridad procedieron con la detención de varios ciudadanos haitianos en estatus migratorio irregular.
Fuente: N Digital



