Un fuerte sismo de magnitud 6.2 sacudió este lunes la región occidental de Cuba. Hasta el momento de los reportes preliminares emitidos por el Servicio Sismológico Nacional (Cenais), no se han registrado daños personales ni materiales.
El epicentro del fenómeno natural se localizó en las aguas del mar Caribe, aproximadamente a unos 100 kilómetros al noroeste del municipio de Mantua, perteneciente a la provincia de Pinar del Río, en el extremo oeste de la isla. Por su parte, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) estimó de manera independiente que el temblor alcanzó una magnitud de 6.1, ubicándolo a 104 kilómetros al oeste-noroeste de la misma localidad.
Alcance del temblor y percepción de la ciudadanía
El movimiento telúrico tuvo un impacto perceptible en toda la geografía del tercio occidental de Cuba, manifestándose con las siguientes características:
Percepción en la capital: El sismo se sintió con claridad en La Habana.
Zonas de mayor impacto: Los reportes de los residentes indicaron que la sacudida fue especialmente notoria en los edificios altos de las localidades occidentales.
Precedentes de actividad sísmica en la isla
Este evento se suma a una serie de temblores significativos que han afectado el territorio cubano en meses recientes, concentrados principalmente en la región oriental:
Diciembre: El pasado 23 de diciembre, un terremoto de magnitud 6.1 sacudió el municipio de Guamá, en Santiago de Cuba. Este sismo generó 446 réplicas y provocó daños estructurales en más de 90 viviendas y cuatro edificaciones del Estado.
Noviembre: Previamente, la localidad de Pilón sufrió dos terremotos de magnitudes 6.0 y 6.7, respectivamente, seguidos por una secuencia de más de 800 réplicas.
Balance de daños previos: Aquellos sismos de noviembre dejaron un saldo de diez personas heridas y afectaciones en más de 8,600 viviendas, incluyendo 156 derrumbes totales y cerca de 6,000 inmuebles con daños menores, según datos del Ejecutivo cubano.
Fuente: Diario Libre



