El panorama económico global se ensombrece para las naciones con menores recursos. Un análisis de urgencia presentado por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) revela que, de prolongarse la actual escalada en los precios internacionales del petróleo, la factura anual por importación de hidrocarburos de los países vulnerables se incrementará en hasta 20,000 millones de dólares.
Este impacto financiero responde directamente al recrudecimiento de la guerra en Oriente Medio y al colapso diplomático entre Estados Unidos e Irán, eventos que han desatado ataques cruzados y provocado el cierre técnico del Estrecho de Ormuz, una arteria marítima vital por donde transitaba casi la quinta parte (el 20 %) del suministro petrolero mundial.
El organismo técnico de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió que las consecuencias de este choque petrolero trascienden las estaciones de combustible, creando una encrucijada donde los gobiernos deberán elegir entre «pagar importaciones esenciales o invertir en prioridades de desarrollo»
Fuente: Hoy Digital



