El abogado penalista Robinson Reyes calificó como un hecho vergonzoso y una grave violación al debido proceso el caso de un ciudadano que permaneció casi 20 años recluido bajo prisión preventiva en el Centro de Corrección y Rehabilitación Beller, en Dajabón, sin recibir una sentencia definitiva.
El hombre, que ingresó al penal en junio de 2006, logró recuperar su libertad en febrero de 2026 tras una intervención de la Oficina de Defensa Pública de Montecristi.
Reyes señaló que la sociedad y las instituciones clave del sistema de justicia, incluyendo el Ministerio Público, el Poder Judicial y la defensa inicial, le fallaron rotundamente al afectado, provocando la conculcación flagrante de sus derechos fundamentales durante casi dos décadas.
Desde la perspectiva legal, el jurista sostuvo que el Estado dominicano debe indemnizar al ciudadano por la privación injustificada de su libertad y enfatizó que la acción penal debió extinguirse hace años al superar por amplio margen el límite de cuatro años establecido en el Código Procesal Penal.
El prolongado encarcelamiento fue producto de una decisión judicial emitida en 2009 que suspendió la acción penal debido a la condición de salud mental del imputado a la espera de su recuperación, medida que terminó convirtiéndose en un letargo procesal.
Reyes concluyó que, de haber existido un delito, el ciudadano ya cumplió en detención el tiempo equivalente a la pena máxima por homicidio en el país.
Fuente: N Digital



