Durante su participación en el Foro de Contrataciones Públicas, la procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso, advirtió sobre el impacto mortal de la corrupción en la administración pública, afirmando que los actos ilícitos cometidos por servidores estatales no son faltas menores, sino un «asunto de vida» que deja millones de víctimas.
Reynoso ejemplificó la gravedad de esta problemática con el tráfico ilegal de armas en las aduanas, señalando que la falta de supervisión motivada por el pago de sobornos se traduce directamente en violencia, sangre y muertes en las calles del país.
Asimismo, la magistrada enfatizó la necesidad de llamar a las cosas por su nombre dentro de la función pública, aclarando que los funcionarios no reciben «regalos» ni atenciones de cortesía cuando aceptan dinero a cambio de omitir sus deberes, sino que incurren explícitamente en el delito de soborno.
Su intervención reafirma la postura de la Procuraduría de perseguir la impunidad administrativa no solo por su perjuicio económico, sino por las consecuencias sociales y humanas que genera la falta de controles en las instituciones del Estado.
Fuente: N Digital



