La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió sobre un alarmante agotamiento a largo plazo de las reservas de agua dulce y el retroceso continuo de las masas glaciares en todo el planeta.
Según su informe más reciente, el ciclo del agua se ha vuelto impredecible, registrando en 2025 uno de los años más secos en los ríos a nivel global y marcando cuatro años consecutivos de pérdida masiva de hielo en las regiones glaciares.
La agencia de la ONU señala que casi dos tercios de los pozos subterráneos presentan anomalías respecto a sus normas históricas, lo que priva a las naciones de un colchón natural frente a sequías prolongadas.
Asia y África han sido las regiones más golpeadas, concentrando la mayoría de los eventos hídricos extremos y el 80% de las muertes asociadas.
Como consecuencia directa en Europa, países como Suiza enfrentan caídas históricas en los embalses hidroeléctricos por la falta de deshielo regular, obligándoles a reestructurar su infraestructura energética y demandando políticas climáticas transfronterizas urgentes.
Fuente: Hoy Digital



