Roberto Santana, director general de Servicios Penitenciarios y Correccionales (DGSPC), declaró que el mayor desafío del sistema penitenciario dominicano no reside en la población adulta privada de libertad, sino en los niños y adolescentes.
Santana enfatizó que «la cárcel es el último lugar adonde debe ir un menor de edad», ya que estos jóvenes aún se encuentran en proceso de formación de su identidad. Señaló que el Estado a menudo interviene demasiado tarde, cuando ya se requiere una «prevención terciaria».
Como avance en este ámbito, el funcionario destacó la reducción de la población juvenil privada de libertad en el centro de Hato Nuevo, que pasó de casi 300 internos a poco más de 100.
Fuente: Listín Diario



