En una entrevista publicada hoy, el presidente Donald Trump volvió a demostrar que la diplomacia versión Reality TV existe: declaró que una victoria rusa en Ucrania es “inevitable” porque, según él, “en algún momento, el tamaño gana”.
El comentario dejó al mundo preguntándose si hablaba de geopolítica… o de otra cosa.
Trump, en modo coach motivacional al revés, sugirió que Volodímir Zelenski debería empezar a “aceptar las cosas” en las negociaciones de alto el fuego. “Aceptar las cosas” —dicen analistas— es el equivalente diplomático de “déjalo así, hermanito”.
Mientras tanto, los negociadores siguen tan lejos de un acuerdo que ni con Waze encuentran el punto medio.
El Kremlin insiste en quedarse con todo el Donbás, incluyendo 2,500 millas cuadradas y dos ciudades que Ucrania todavía controla. Para Kyiv, eso es un rotundo: “ni en tu mejor sueño, Vladímir”.
Zelenski afirmó que Ucrania entregará esta noche su nueva propuesta de paz a EE. UU., luego de reunirse con los líderes de Reino Unido, Francia y Alemania, quienes llegaron con planes alternativos… porque siempre hay un “plan alternativo” europeo que nadie entiende del todo.
En otras noticias profundas:
Rusia y Ucrania también están peleando por quién puede reclamar como suyo al pintor Kazimir Malevich. Porque si no se pueden poner de acuerdo con territorios, pues por lo menos que discutan sobre arte.
Y para rematar…
Trump calificó a los aliados europeos como “débiles” y “en decadencia”, criticando su manejo de la inmigración.
Esto ocurre justo días después de que su administración insinuara que EE. UU. ya no debería garantizar la seguridad de Europa.
“Creo que no saben qué hacer”, dijo Trump, mientras Europa buscaba dónde esconder el sudor frío.
Nueva York / Mar-a-Lago — Fuente: NYT



