Los menores en conflicto con la ley en la República Dominicana están atrapados en un ciclo constante de reincidencia. El proceso habitual es: detención, entrega a las autoridades, devolución a sus familias y, días o semanas después, regreso al sistema judicial por nuevas infracciones.
Este patrón recurrente, descrito como una «infancia rota», fue analizado en un Panel de Expertos. El artículo ilustra la realidad con el ejemplo de un menor recluido en una cárcel de Villa Juana, quien usó un hueso de pollo de su comida para herir físicamente a otro menor.
El fenómeno destaca la falta de mecanismos efectivos para la prevención y la rehabilitación de estos jóvenes, quienes repiten el ciclo de la violencia.
Fuente: Listín Diario



