La Copa del Mundo 2026, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá, enfrenta el desafío de proteger a futbolistas y aficionados de las temperaturas extremas previstas para el verano. Sedes como el SoFi Stadium ya preparan sistemas de ventilación masiva y vaporizadores, mientras que estudios científicos identifican ciudades de alto riesgo como Monterrey, Miami y Nueva York, donde el termómetro podría superar los límites de adaptación humana. Ante esta situación, la FIFA ha establecido pausas de hidratación obligatorias en todos los encuentros y ha ajustado los horarios de los partidos para evitar las horas de mayor insolación, buscando mitigar los riesgos de golpes de calor en estadios que, debido a sus estructuras de concreto y metal, suelen concentrar más altas temperaturas.
Fuente: Diario Libre



