El canciller ucraniano, Andrii Sibiga, desmintió categóricamente que Kiev haya atacado una residencia de Vladímir Putin, señalando que, tras 24 horas, Moscú no ha presentado «pruebas plausibles» del incidente. El ministro afirmó que tales acusaciones son inexistentes y lamentó que países como India, Pakistán y los Emiratos Árabes se hayan sumado a la condena del supuesto ataque. Según Ucrania, este aumento de la tensión es una estrategia del Kremlin para endurecer su postura y frenar los recientes avances logrados con la mediación de Washington en las negociaciones de paz para poner fin a la guerra iniciada en 2022.
En un nuevo choque diplomático que amenaza con descarrilar los recientes esfuerzos de paz, el Gobierno de Ucrania ha negado rotundamente las acusaciones del Kremlin sobre un presunto ataque a una de las residencias de Vladímir Putin. El ministro de Exteriores, Andrii Sibiga, fue enfático al declarar que Rusia ha fabricado esta narrativa para justificar un endurecimiento en su postura negociadora, justo cuando Washington y Kiev habían reportado progresos significativos para finalizar el conflicto.
Fuente: Diario Libre



