Si el merengue típico buscaba una figura que lo llevara a la modernidad sin perder su esencia, ya la encontró en El Blachy. El 2025 no fue simplemente un buen año para el artista; fue una odisea de éxitos que lo llevó desde los escenarios de los Premios Soberano hasta el frío de Toronto, marcando un precedente para todos los acordeonistas y cantantes del género.
Su capacidad para colaborar con artistas de otros géneros y su energía inagotable —capaz de cumplir con 60 compromisos en un solo mes— lo han convertido en un referente de disciplina. Pero más allá de los números y las giras por el «Choliseo» o el «Ritz Theatre», el 2025 de El Blachy será recordado por su calidad humana, compartiendo su éxito con su familia y demostrando que el merengue de «tierra adentro» tiene pasaporte internacional. Sin duda, El Blachy ya no es solo un artista del Cibao, es un embajador de la alegría dominicana en el mundo.
Fuente: RC Noticias



