El canciller dominicano, Roberto Álvarez, salió al paso de las especulaciones este miércoles, asegurando que República Dominicana no fue el «portaviones» desde el cual se lanzó el ataque contra Nicolás Maduro. Ante las preguntas de la prensa en el Día del Poder Judicial, Álvarez fue enfático: los aviones de EE. UU. en el país están aquí para perseguir narcolanchas, no para derrocar gobiernos.
Sin embargo, el ambiente en el AILA cuenta una historia de alta tensión. Periodistas y observadores notaron que, en las horas previas al asalto en Caracas, el hangar estadounidense quedó inusualmente vacío, para luego llenarse nuevamente con aviones cisterna y personal de apoyo. Aunque el Gobierno sostiene que se trata de logística rutinaria, la coincidencia temporal mantiene el debate encendido sobre qué tan «logístico» fue realmente el apoyo brindado desde suelo dominicano a la operación militar más audaz de la era Trump.
Fuente: Diario Libre



