El timbre sonó, los maestros estaban en sus puestos y las pizarras listas, pero los grandes ausentes en el reinicio de clases fueron los estudiantes. En un recorrido por el Distrito Nacional, se constató que la «resaca» de las fiestas de Año Nuevo y Reyes todavía mantiene a miles de niños y jóvenes en sus casas. Mientras el Liceo Unión Panamericana logró salvar el día con un 72 % de asistencia, otros centros apenas vieron llegar a una décima parte de sus alumnos.
Para los directores escolares, el problema no es solo la falta de alumnos, sino el mensaje que se envía sobre el valor del tiempo escolar. «A quienes les hace efecto es a los alumnos; el maestro que impartió su clase, ya cumplió», advierten desde el Liceo Estados Unidos. Con actividades recreativas y dulces, las escuelas intentan seducir a los estudiantes para que vuelvan, pero la verdadera «tarea» queda en manos de los padres, quienes tienen la última palabra para normalizar la docencia esta misma semana.
Fuente: Diario Libre



