Miguel Ángel Miranda Flete, de 23 años y padre de dos hijos, falleció tras permanecer cuatro días en estado crítico luego de recibir un disparo en la cabeza por parte de un agente de la Policía Nacional. El incidente ocurrió la mañana del 25 de diciembre en el sector La Ceibita, Santiago, cuando los agentes irrumpieron en una fiesta callejera. Testigos aseguran que el joven fue baleado por la espalda tras reclamar la agresividad del operativo. La comunidad y los familiares exigen que el hecho no quede impune
Fuente: Diario libre



