El papa León XIV, en su mensaje para la Jornada Mundial del Enfermo, lanzó una dura crítica contra el estilo de vida contemporáneo, marcado por la rapidez, el descarte y la indiferencia. El pontífice advirtió que la obsesión por lo inmediato impide que las personas se detengan a reconocer las necesidades de quienes sufren a su alrededor. Basándose en su experiencia misionera en Perú, el Papa llamó a pasar de la simple filantropía a una «compasión con dimensión social», donde el cuidado al enfermo se convierta en un compromiso personal y fraterno. El mensaje concluyó con una bendición apostólica para los pacientes, sus familias y el personal sanitario, resaltando que servir al prójimo es la forma más auténtica de amar a Dios.
Fuente Hoy Digital



