Un estudio colaborativo entre instituciones de Suiza y Alemania, publicado este jueves, confirma que una breve siesta por la tarde es suficiente para que el cerebro recupere su capacidad de procesar nueva información. La investigación, dirigida por el profesor Christoph Nissen, demuestra que el sueño no solo sirve para descansar, sino que realiza un «reinicio sináptico». Durante el día, las conexiones entre neuronas se saturan de información; la siesta ayuda a regular esta actividad excesiva, liberando espacio para nuevos recuerdos sin perder la información importante ya almacenada.
El experimento se realizó con adultos jóvenes que durmieron siestas de 45 minutos, utilizando electroencefalogramas y estimulación magnética para medir su actividad cerebral. Los resultados arrojaron que, tras el descanso, la capacidad del cerebro para formar nuevas conexiones mejoró significativamente.
Fuente: Diario Libre



