La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, declaró el estado de emergencia ante la llegada de una tormenta invernal histórica que amenaza con paralizar gran parte de Estados Unidos. Se pronostican acumulaciones de nieve de entre 12 y 18 pulgadas en la ciudad de Nueva York, con ráfagas intensas que podrían reducir la visibilidad a niveles peligrosos. Este fenómeno, comparado por expertos con la fuerza de un huracán, ha llevado a otros 13 estados a tomar medidas similares. La situación ya ha provocado la cancelación de más de mil vuelos y compras de pánico que están dejando vacíos los estantes de los supermercados ante la previsión de cortes eléctricos y temperaturas gélidas.
Fuente: Diario Libre



