En este inicio de 2026, las autoridades de salud global y la OMS han intensificado las advertencias sobre la Resistencia Antimicrobiana (RAM) y nuevas cepas de Gripe Aviar (H5N1), señalando que su letalidad podría superar con creces la del SARS-CoV-2. Mientras que el COVID-19 se caracterizó por su alta transmisibilidad, estas nuevas amenazas preocupan por su tasa de mortalidad clínica, que en algunos casos alcanza niveles alarmantes de hasta un 50% en humanos.
El informe destaca que la «Enfermedad X» —término usado para un patógeno aún desconocido con potencial pandémico— no es una posibilidad lejana, sino un riesgo latente que exige una infraestructura sanitaria más robusta. La principal diferencia radica en que, ante bacterias resistentes o virus altamente agresivos, las herramientas convencionales están perdiendo eficacia, lo que obliga a los países a invertir en biotecnología de respuesta rápida y vigilancia epidemiológica constante para evitar un colapso del sistema de salud superior al vivido en 2020.
Fuente: Hoy Digital



