A pesar de contar con mayores niveles de educación y un dominio total de la tecnología, los jóvenes actuales enfrentan desafíos sin precedentes que comprometen su desarrollo. Un estudio de la Cepal destaca que factores como la presión académica, el bullying y el uso problemático de redes sociales están disparando los casos de ansiedad y depresión.
La búsqueda de identidad y la necesidad de encajar en grupos sociales llevan a muchos adolescentes a comportamientos de riesgo o a crisis de autoestima por la constante comparación digital. El informe advierte que síntomas como el aislamiento, los cambios drásticos de humor y el insomnio son señales de alerta que los padres y educadores no deben ignorar en un entorno que exige perfección constante.
Fuente: Hoy Digital



