Un preocupante informe revela el deterioro sistemático de la salud de los maestros dominicanos, donde el 37.6 % de los pensionados por enfermedad padece afecciones cardiovasculares. La combinación de aulas con hasta 50 estudiantes (violando el límite legal de 35), el ruido constante y la postura prolongada de pie está generando un cuadro crítico de hipertensión, asma, problemas de garganta y trastornos mentales.
Luis René Canaán, director de la ARS Semma, advirtió que la falta de salud mental en un docente impacta directamente en 35 familias. Testimonios como el de Bernice Vicioso, de 75 años, evidencian secuelas físicas como espolones calcáneos y deterioro cognitivo tras décadas de servicio en entornos de alta presión.
Fuente: Diario Libre



